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AÑO III.. Nº 4. LENGUA-JES
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siNeSTeSïa

flickr tim (imagen modificada)

    Escucho con los ojos a los muertos…"
 Quevedo



Si recordamos las clases de Lengua del instituto, entre preposiciones y la generación del 27, tal vez recordemos la sinestesia: una de las figuras retóricas –como la metáfora o la hipérbole- que mezcla elementos de dos sentidos o sentidos con sentimientos:  

"¡Qué tristeza de olor de jazmín!" 

(Juan Ramón Jiménez)

Pero más allá de las lecciones del profesor de aquellas mañanas amargas, encontramos que la sinestesia es una condición neurológica.

Una condición que hace que un 1% de la población combine sus sentidos en el interior de su cerebro: saborean palabras, escuchan colores o ven sonidos; y “no hacen como que saborean, escuchan o ven, sino que su sensación es real” y responde a un exceso de conexiones neuronales -antes se les consideraba locos, ahora sabemos cuál es el motivo-. 

El documental Sinestesia. Arte, dolor y sexo, trata de encontrar el puente que a lo largo de los años se ha construido entre la sinestesia y las artes. 

Aunque no está directamente relacionado, bien es cierto que históricamente, las personas que han asegurado mezclar sus sentidos han estado significativamente ligadas al mundo del arte (Kandinsky, Nabokov, Rimbaud…), y eso sigue pasando. 

Es evidente que si un músico -o un productor musical- es capaz de ver las notas como colores en su mente, les es mucho más fácil conseguir el sonido que busca, pues busca que su mezcla suene morada.

Hay anécdotas que se quedaron fuera del documental, como aquella joven que saboreaba los nombres de personas y los días de la semana: le era insoportable que alguien se llamara Virginia; la boca le sabía de manera automática a vinagre (sinestesia palabra/fonema-sabor). 

Y es que es difícil no impresionarse y sentir curiosidad cuando alguien “traduce” automáticamente tu nombre a números y dibuja, a continuación, una figura parecida a las del tetris que es como se ve tu nombre en su cabeza (sinestesia grafema-número y grafema-forma).

Para los abajo firmantes fue un auténtico placer trabajar en un entorno así, con personas interesantes y con profesionales e investigadores como Emilio Gómez Milán y María José de Córdoba (Universidad de Granada) o Raúl Espert (Universidad de Valencia), decididos a seguir conociendo cada vez con más detalle el porqué de la sinestesia. 

Nuestra intención no fue otra que abrir el apetito de quienes vieran el documental, por lo que también decidimos hablar del futuro de la biotecnología, para lo que pudimos contar con Neil Harbisson, el primer ciborg reconocido del mundo.


Y puesto que esta revista está impulsada por arquitectos, también les dejamos una notita en la nevera: piensen que para su próximo cliente, su proyecto puede ser azul, amarillo, dulce, áspero o sonar como el La a 440    ;)



aLBeRTo saNcHo y PaULa cáNovaS. coMuNicAciÓN AuDioviSuaL

Paula Cánovas y Alberto Sancho, directores de Sinestesia. Arte, dolor y sexo. son graduados en Comunicación Audiovisual por la Universitat Politècnica de València. Actualmente trabajan en el sector audiovisual y de la fotografía (Paula) así como en la agencia de comunicación Diapasó (Alberto).

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