Con los arquitectos más que con otros he compartido las evocaciones a “lo vernáculo” en nombre del nuevo paradigma de la sostenibilidad. También con sociólogos y estudiosos de la pedagogía y la ética. Desde luego con agrónomos, botánicos, ecólogos. La literatura siempre ha rondado cerca. Se ha citado alguna obra cercana,…tan popular que ha acabado transmutada en película, “El disputado voto del Señor Cayo” de Miguel Delibes. Allí un político eufórico de proselitismo electoral se topa con un campesino mesetario básico. Del desasosiego del encuentro le resulta al final una dolorosa convicción:
“Que nosotros, los listillos de la ciudad, hemos apeado a estos tíos del burro con el pretexto de que era un anacronismo y…y los hemos dejado a pie. ¿Y qué va a ocurrir aquí, Laly, me lo puedes decir, el día en que en todo este podrido mundo no quede un solo tío que sepa para qué sirve la flor del saúco?”
¿Cuál es la flor de saúco de la arquitectura? ¿Tiene sentido hablar de la flor del saúco de la arquitectura?
Lanzo esta cuestión desde el malecón de Lima mientras leo al imprescindible José Carlos Mariátegui contra las “filosofías de retorno” en uno de sus últimos artículos antes de morir, de 1930. ¿Puede reivindicarse lo vernáculo a favor de la sostenibilidad, en nombre de la sabia tradición, sin hacer flaquear los impulsos innovadores? El mismo autor en otro artículo, de sus tiempos optimistas y plenos, en 1914, hace un canto de la rústica sencillez de la vida salvaje en contraste con la inapacible y violenta vida de las ciudades. ¡Ya ven! ¿Tendrá que ver el humor algo en este debate?
Antonio Lucio, es director de la Fundación Movilidad y director de la revista ECO Sostenible. Su larga trayectoria profesional siempre ha estado vinculada al Medio Ambiente y a la Sostenibilidad.
“Que nosotros, los listillos de la ciudad, hemos apeado a estos tíos del burro con el pretexto de que era un anacronismo y…y los hemos dejado a pie. ¿Y qué va a ocurrir aquí, Laly, me lo puedes decir, el día en que en todo este podrido mundo no quede un solo tío que sepa para qué sirve la flor del saúco?”
¿Cuál es la flor de saúco de la arquitectura? ¿Tiene sentido hablar de la flor del saúco de la arquitectura?
Lanzo esta cuestión desde el malecón de Lima mientras leo al imprescindible José Carlos Mariátegui contra las “filosofías de retorno” en uno de sus últimos artículos antes de morir, de 1930. ¿Puede reivindicarse lo vernáculo a favor de la sostenibilidad, en nombre de la sabia tradición, sin hacer flaquear los impulsos innovadores? El mismo autor en otro artículo, de sus tiempos optimistas y plenos, en 1914, hace un canto de la rústica sencillez de la vida salvaje en contraste con la inapacible y violenta vida de las ciudades. ¡Ya ven! ¿Tendrá que ver el humor algo en este debate?
Antonio Lucio, es director de la Fundación Movilidad y director de la revista ECO Sostenible. Su larga trayectoria profesional siempre ha estado vinculada al Medio Ambiente y a la Sostenibilidad.







